*SIGUE LA OMISIÓN EN EL CONGRESO.
*NI PARA ATRÁS NI PARA ADELANTE.
*JAJAJA, SE QUIEREN REPARTIR MAGISTRATURAS.
*HASTA LA REELECCIÓN DEL PRESIDENTE TIENEN DETENIDO.
*NO LE SALEN LAS CUENTAS DEL COVID19 A LA SS.

Hace apenas algunos días, en que aplaudimos en esta columna, el hecho de que los diputados integrantes de la comisión de justicia del congreso del estado, se habían puesto a trabajar para dictaminar algunos de los más de 180 asuntos que tienen en espera para ser dictaminados, entre ellos, la elección y/o reelección de varios magistrados del poder judicial del estado, así como otros asuntos que tiene que ver con ese poder.

Así fue, el pasado 30 de junio, los integrantes de la comisión de justicia lograron dictaminar las ternas de aspirantes para ser designados magistrados titulares de las salas sexta y octava del supremo tribunal de justicia del estado, de igual manera, se dictaminó sobre la reelección o no de los magistrados titulares de la quinta sala penal y del magistrado presidente del poder judicial.

Aunado a lo anterior, también se dictaminó la ratificación o no del titular del órgano interno de control del poder judicial, faltando por aprobar la emisión de un dictamen que dé lugar al decreto que sustituya al número 173, del Congreso del Estado de Michoacán de Ocampo, por el que se aprobó el Dictamen con Proyecto de Decreto que contiene resolutivo sobre la reelección del Licenciado ARMANDO PÉREZ GÁLVEZ como Magistrado de la Tercera Sala Penal del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, elaborado por la Comisión de Justicia del Congreso del Estado, decreto que fue invalidado por el máximo tribunal del país, el que ordenó su reposición.

NI PARA ATRÁS NI PARA ADELANTE.

Hasta donde hemos podido saber, para los integrantes de la comisión de justicia son tan importantes los asuntos del poder judicial como los de otros sectores, de ahí que se estén enfocando a resolver temas diversos, pero no los del poder judicial, seguramente lo hecho hasta el momento, ha sido lo suficientemente satisfactorio como para seguir con el mismo tema.

Si a los integrantes de la comisión de justicia les vale un soberano cacahuate el funcionamiento y el respeto que le deben al poder judicial, a los integrantes de la junta de coordinación política, también les vale gorro lo que esté pasando en el supremo tribunal de justicia, pues no han podido llegar al acuerdo, de integrar en el orden del día de una sesión, lo dictaminado que tiene que ver con el poder judicial.

JAJAJA, SE QUIEREN REPARTIR MAGISTRATURAS.

En serio, solo risa provoca el saber las causas del porqué no se listan los respectivos dictámenes en la orden del día de una sesión, pues resulta que algunos diputados que hacen gala de su ignorancia, pretenden convertir las magistraturas del poder judicial en “botín político” y quieren que dichas designaciones se hagan a propuesta de las fracciones parlamentarias, como se reparten todas las chambas.

Dicen esos diputados ignorantes, que, si el consejero del poder judicial que nombra el congreso, ya es aceptado que sea una “posición” de la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional, ¿por qué la designación de los demás magistrados no puede ser también “posiciones” de fracción parlamentaria?

Y es precisamente esa ignorancia, la que tiene paralizados los “acuerdos” al interior de la junta de coordinación política, pues al parecer no hay en el congreso algún profesional del derecho, que les explique con “manzanitas” a los diputados, que en el caso de los magistrados del supremo tribunal de justicia del estado, las ternas que el consejo del poder judicial integra, son producto de un concurso de oposición, al extremo de que el orden de la terna, corresponde a las calificaciones que se obtienen en el proceso del concurso de oposición.

En el poder judicial, existe una escuela judicial, la que se encarga de preparar a todo el personal que trabaja en las tareas de impartir justicia, de manera que es “la carrera judicial” que predomina y se respeta, de ahí que cualquier designación que se haga, desde secretario, notificadores, proyectistas, jueces hasta magistrados, todos, son y deben ser, producto de un concurso de oposición y no pueden ser, “botín político de diputados”.

HASTA LA REELECCIÓN DEL PRESIDENTE TIENEN DETENIDO.

Hace días en una charla informal, señalé a uno de los 40 diputados que integran la 74 legislatura, lo grave de la omisión del congreso, que se estaban arriesgando a que el poder judicial hiciera uso de los recursos que la constitución les otorga, para obligar al congreso a actuar en consecuencia, pues hasta la reelección o no, del presidente del supremo tribunal de justicia estaba paralizada.

La respuesta hasta socarrona que me dio fue sorprendente, pues me argumentó que precisamente por ello, el magistrado presidente no se atrevería a utilizar tales recursos y obligarlos, pues estaba en juego su reelección y ésta, estaba en manos de los diputados, así de simple, que se tenían que sujetar a los tiempos del congreso y punto.

Eso sí, por “acuerdo” de la junta de coordinación política, la conferencia de los trabajos legislativos está programando sesiones hasta 3 días a la semana, para poder desahogar los cientos de “iniciativas” que están esperando turno para ser dictaminadas, pues éstas si forman parte de la estadística en la productividad legislativa de los diputados, las concernientes al poder judicial, a nadie se le abonan.

NO LE SALEN LAS CUENTAS DEL COVID19 A LA SS.

En efecto, una simple operación aritmética revela que las cuentas de lo que se informa cada día en relación al COVID19 en el país, no son correctas y en consecuencia, sus errores contribuyen a la desconfianza de la ciudadanía en lo que el gobierno federal informa y se los ilustraremos con sumas y restas.

En el informe rendido la noche de este miércoles 8 de julio, señala que se tiene “confirmados” 275 003 pacientes que están infectados de dicho virus, sin embargo, también se informó que se han recuperado 167 795, que están activos 27 891 y que lamentablemente se han presentado 32 796 defunciones.

En esa tesitura, la simple operación aritmética de una suma, nos revela que, entre recuperados, activos y defunciones, resultan 228 482 pacientes infestados, contra los 275 003 pacientes registrados en total durante el desarrollo de la pandemia y la pregunta es: ¿de dónde sale la diferencia entre ambos factores? Es decir, los 46 521 pacientes que se obtiene de diferencia, ¿dónde están o cuál es su estado? Y luego se quejan que no les creemos…