Conveniente, un reglamento para que fraccionadores construyan aulas en las áreas de donación: Salvador Arvizu Cisneros

Por Hector Torres

  • De esa manera se coadyuvaría a ir erradicando las escuelas de palitos.

El regidor Salvador Arvizu Cisneros propuso, como medida para disminuir las escuelas de palitos, crear un reglamento que obligue a los fraccionadores a construir aulas en las áreas de donación y así mejorar la calidad de vida de las familias a las que les venden las casas.

Dijo que desde la Comisión de Desarrollo Urbano se debería de ver la manera de hacer copartícipes a las empresas constructoras de vivienda porque “no cooperan en nada, ellos simplemente dejan las áreas pelonas y no construyen ni un aula”.

Y son precisamente ellos los que se están llevando “los millones y millones de dinero”.

Por lo anterior, Arvizu Cisneros expresó que sería conveniente “que hagamos un reglamento donde tendríamos que obligarlos, de acuerdo a la densidad de vivienda que ellos quieran construir, a que construyan aulas también”.

Como gobierno municipal, dijo, siempre enfrentan el problema de las escuelas y es que el ayuntamiento, en administraciones pasadas y en la presente, “ha sido benevolente” y aplica recursos a las instituciones educativas “cuando sabemos que lo deben hacer el gobierno estatal y federal porque es su obligación”.

Por ello, y para dejar un precedente, subrayó, “hoy todos los fraccionadores las áreas de donación las deben de dejar con aulas” y es que el beneficio es para la misma gente “que los está enriqueciendo”.

Y puso como ejemplo Villas del Oriente, donde la Avenida J. Múgica “la dejaron en un pésimo estado” y hoy las familias que viven en ese lado se quejan de que “la administración municipal no hace nada”, pero cuando se autorizó ese tipo de fraccionamientos se les tuvo que haber pedido que dejaran en buenas condiciones las entradas y salidas al conjunto habitacional, con drenaje, agua potable y pavimentado.

No fue así, lamentó, “y hoy esa obra nos cuesta sobre 25 a 30 millones de pesos”.

Por eso, reiteró, es importante que se haga un reglamento para condicionar la construcción de esos fraccionamientos porque de lo contrario “no va a haber dinero que alcance y tampoco vamos a acabar con las escuelas de palitos”.

Es importante, agregó, que como ayuntamiento emitan un punto de acuerdo para que a los fraccionadores no se les dé la autorización, para edificar conjuntos habitacionales,  si  no se comprometen a dejar en condiciones de una mejor calidad de vida a quien le venden la casa, y eso incluye la construcción de aulas en las áreas de donación.