Parece que a la regidora Kathia Elena Ortiz Ávila le dolió, en serio, el despido de su protegida, Annel Nieto Álvarez, del Centro de Atención Animal y, tras bambalinas, está tratando de desprestigiar a personas y asociaciones que sí protegen a los animales. Caso completamente contrario a lo que hizo Annel, que convirtió al Centro de Atención Animal en un rastro, en un matadero.

Resulta extraño que siete días después de que Annel Nieto Álvarez haya sido destituida del Centro de Atención Animal surjan ataques en contra de AMICHA y la doctora Elena Ceja, ambas comprometidas con el respeto a los derechos de los animales.

Y más extraño porque AMICHA fue precisamente una de las asociaciones que denunció a Annel Nieto Álvarez y a su protectora, Kathia Elena Ortiz Ávila, por el maltrato que recibían los animales que se encontraban en el Centro de Atención, lo cual fue documentado y denunciado, en un video, por la Asociación Civil Hermano Animal.

Por ese maltrato, asociaciones de defensa de los animales y animalistas independientes reclamaron y exigieron que Annel Nieto Álvarez fuera destituida del cargo y, a pesar de la oposición de Kathia Elena Ortiz Ávila, eso ocurrió el pasado 23 de agosto.

“Con el propósito de fortalecer el trabajo de la Secretaría de Servicios Públicos,  se realizó el relevo institucional de la Jefatura del Centro de Atención Animal, cargo que ahora será ocupado por Juan Gonzalo Cervantes Jerónimo en sustitución de Annel Nieto Álvarez”, dice el comunicado del ayuntamiento.

Y siete días después de ese relevo se vienen los ataques en contra de AMICHA, una de las principales denunciantes del maltrato que Annel Nieto Álvarez daba a los animales,  y contra la doctora Elena Ceja, una profesionista reconocida por su humanismo y el trato digno a las mascotas.

Ni una de ellas lucra con su labor, AMICHA es pionera en las esterilizaciones de perros y gatos, sobre todo los que se encuentran en condiciones de calle, y Elena Ceja, es su aliada pues opera a los animales sin lucrar.

Lo que ellas cobran por esterilizar es una cuota de recuperación de 350 pesos, nada comparado con los mil 200 o mil 500 pesos que, por esa misma operación, cobran clínicas veterinarias.

Y para que les quede claro a los detractores, los módulos móviles del ayuntamiento no cobran absolutamente nada por esterilizar mascotas, y eso es un esfuerzo que hay que reconocerle al alcalde Alfonso Martínez Alcázar.