Ciudad de México, 14 de octubre de 2021.- Actualmente, las hidroeléctricas generan nueve por ciento de la producción de energía en el país; con la reforma constitucional pasaría de inmediato al doble, es decir, producirían 18 por ciento al quedar resuelto el tema del despacho que hoy beneficia a empresas particulares, informó el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En diálogo matutino con medios, el primer mandatario recordó que el marco normativo actual no permite a las hidroeléctricas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) generar energía al máximo de su capacidad. Por ello, en temporada de huracanes las presas deben liberar exceso de agua y causan inundaciones como la ocurrida en Tabasco:

“Fíjense la gravedad, porque ya no es un asunto económico, es un asunto de daño a miles de familias, es una violación a derechos humanos. Imagínense la perversidad de subutilizar la infraestructura -que es de la nación, que es del pueblo- para que particulares hagan negocio. Eso es rapiña, es pillaje, es vandalismo oficial.”

Respecto a la modernización que lleva a cabo la CFE en 14 hidroeléctricas con inversión histórica de mil millones de dólares, el presidente subrayó que se trata de un programa muy importante por la renovación tecnológica de turbinas con antigüedad superior a 40 años, por lo que se aprovecha la infraestructura existente. En esta acción participarían empresas de Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos:

“Se está llevando a cabo este proyecto en el área de finanzas de la CFE, ya tienen un plan. Parece que hay empresas extranjeras que producen turbinas y equipos eléctricos que están garantizando obtener financiamiento de sus gobiernos y de los bancos de esos países para el cambio de turbinas y de equipos en las hidroeléctricas.”

Recordó que México cuenta con alrededor de 60 centrales construidas durante gobiernos anteriores al periodo neoliberal, como La Angostura, Chicoasén, Malpaso, Peñitas, Infiernillo, entre otras.

Expuso que, a partir del decreto presidencial para manejo de presas y reducción de desastres por inundaciones en la cuenca del Río Grijalva, emitido el 1° de diciembre de 2020, aumentó la generación de energía en más de 200 por ciento y se redujeron los volúmenes de agua en las presas. No obstante, un amparo promovido en julio pasado obligó nuevamente a detener las turbinas:

“De ese tamaño es la irracionalidad, el absurdo, la ambición, el robo que significa la política que queremos cambiar en materia de energía. El propósito perverso era quebrar a la CFE, porque es subir la energía de los particulares, pagarla a precios elevadísimos y además venderla a los potentados a precios bajos, pagando menos de lo que pagan los usuarios domésticos.”