Morelia, Michoacán, a 1 de agosto de 2021.- Con el objetivo de conocer sus raíces, un grupo de 20 jóvenes estadounidenses de padres michoacanos recorrieron varios comunidades de Morelia, Uruapan, Pátzcuaro y Zinapécuaro, así como la Ciudad de México, donde conocieron y disfrutaron de la gastronomía, cultura y tradiciones e intercambiaron propuestas para generar acciones conjuntas en pro de la comunidad migrante.

Se trata de una iniciativa de inmersión cultural que llevan a cabo de manera coordinada el Instituto de Mexicanos en el Extranjero (IME), la Secretaría del Migrante (Semigrante) y el Ayuntamiento de Morelia.

Wendy Gisselle Saavedra, forma parte de este grupo, quien con entusiasmo aceptó la iniciativa para conocer y disfrutar cada detalle de la tierra que vio nacer a su padre, don José David Saavedra.

Nacida en California, Estados Unidos, esta joven llegó a Michoacán el pasado fin de semana. Con sus padres residiendo en Estados Unidos, para ella fue la oportunidad de reencontrarse con sus abuelos, aunque no pudo abrazarlos como quería por las restricciones del COVID-19.

“Cuando vi a mis abuelitos sentí muchas ganas de abrazarlos y besarlos, pero mi instinto fue nomás gritar que ya estaba aquí, que me daba mucho gusto verlos porque me da miedo acercarme a ellos por lo del COVID-19, porque ya están grandes y pues lloré por las ganas de abrazarlos, apapacharlos y consentirlos y sentirlos entre mis brazos, pero solo grité mucho, lloré mucho y conviví con ellos de retirado” detalló Wendy.

Para ella regresar a Michoacán como integrante de este grupo de jóvenes es una experiencia inolvidable, ya que debido a la situación migratoria de sus padres ella solo había viajado a Michoacán acompañada de su hermana menor y algún familiar que las llevaba a la comunidad de Las Mesas, en el municipio de Coeneo.

Ahora ha visitado varios municipios más y disfrutado de la cultura y tradiciones de diversas regiones del estado.

“Estar en la ciudad de Morelia, conocer pueblitos, conocer a diferentes tipos de gente, caminar y tener diversas experiencias, reencontrarme con mis raíces, la verdad es que no es nada comparado con lo que dice la gente, la verdad los mexicanos son muy amorosos, un amor que no se ve en Estados Unidos, me quedo con esos encuentros que son muy amorosos”.

Wendy Gisselle Saavedra cuenta que sus padres solo regresaron una vez a México para casarse y ya tienen más de 20 años que no han visto a sus familiares.

“Yo he venido a ver a mis abuelitos, mi hermanita, la que tiene 14 años se parece mucho a mi papá y cuando vinimos mis abuelitos dicen que aunque él no venga y no esté aquí al verla sienten que tienen una parte de él aquí, que está con ellos unas semanas”.

Además de conocer y disfrutar de la cultura y tradiciones de la tierra que vio nacer a sus padres, estos 20 jóvenes hijos de michoacanos, que provienen de varios estados de la unión americana, señalan que buscarán, dentro de sus posibilidades, incidir en la vida pública de México y Estados Unidos para generar políticas migratorias que les permitan generar una buena calidad de vida para las familias binacionales.