Por LN Luis Daniel Caballero Macías

 

Hablar de nutrición y de salud de manera general en México, es como en muchos temas hablar de problemas en el país. Y es que si nos ponemos a pensar en el desabasto de medicamentos, al menos en Michoacán, evidentemente tema grave, ponemos el grito en el cielo, sin embargo, estamos solo viendo la punta del iceberg.

¿A qué me refiero con esto?, hoy en día vivimos tratando de curar enfermedades incurables (diabetes, hipertensión arterial, cáncer, etc.), gastando millones de pesos en esa tarea, que por si usted querido lector no lo sabía, nos cuesta a todos los mexicanos.

De cerca he vivido la impotencia de ver cómo un paciente con cirrosis hepática, diabetes mellitus tipo 2 e hipertensión arterial, no lleva el tratamiento médico de manera adecuada, que dicho sea de paso es una farmacia andando. No respeta la dieta que se le indica, la cual debería ser una prioridad para él, y que para variar sigue consumiendo bebidas alcohólicas como si no hubiera un mañana (buscándole tres pies al gato), sigue yendo a su clínica del seguro social por medicamento; medicamento que probablemente pudiera aprovechar una persona bien educada, con ganas de llevar su tratamiento al pie de la letra, con ganas de mejorar su calidad de vida, y que tal vez, ese día ya no alcanzó su dotación de medicamento.

Bien me pudieran recriminar: “muy su problema, es su derecho”, y sí, claro que es su derecho, por ello paga un servicio médico ridículamente económico, con médicos altamente calificados, donde además se les brindan todos los medicamentos que necesitan que, sin lugar a dudas no sería un problema el hecho de que ésta persona siguiera medio viviendo así si no hubiera 468,000  defunciones al año, (en promedio 1300 al día) a causa de enfermedades crónico degenerativas, según datos de INEGI, consultado su sitio web hasta el día 22 de septiembre de 2016 a las 8:44 am.

Con ésta pequeña introducción, doy comienzo al desarrollo de un tema de suma importancia en México, la nutrición, ya que me gustaría concluir estas líneas mencionando que las enfermedades crónico degenerativas no se pueden curar, pero sí se pueden prevenir o retrasar su aparición, y en caso de que ya se padezca alguna, se pueden retrasar las complicaciones y con ello coadyuvar para que el paciente tenga una mejor calidad de vida.