¿Y AHORA?

ETELBERTO CRUZ LOEZA

                Al señor presidente de la República se le terminaron los distractores. Está acudiendo a tácticas del pasado priísta, que dice odiar: lanzó a la jauría una lista de sus  protagonistas y patiños políticos como cartas de su baraja como presidenciables, en la cual no están todos los que son ni son todos los que están: incluyó al ex rector Juan Ramón de la Fuente y no, a Ricardo Monreal Ávila, máximo dolor de cabeza y alfil en el senado de la República, pero es su juego y aun falta mucho tiempo, la mitad del sexenio y  sí desató deslealtades, ambiciones.

                Como ya va siendo tiempo de balance, el titular del Ejecutivo Federal, cometió serios errores políticos:

1°            Realizó el cumplimiento de promesa de campaña política: el programa de apoyo a adultos mayores, ya forma parte de los derechos constitucionales, acción que, opinión estrictamente personal, fue error político social: no será utilizado como promesa de campaña por ningún morenista ni por ningún otro partido político nacional: Programa Político Social que tiene su lado bueno y su lado malo.

2°            Se enfrascó en guerra mediática contra la Clase Media, achacándole la culpa de su derrota política en la ciudad de México y el cómputo nacional: no se repitió la aplanadora del 2018, hecho que lo obligó, u obligará,  a aceptar que no es lo mismo aceptación social que percepción social de buen gobierno y que, además, le envió varios mensajes que lo obligarán, pese a sus prédicas y diatribas diarias, a estructurar políticas que ofrezcan mejores resultados, socialmente hablando en materia de  seguridad social ciudadana, salud y gestión de la pandemia COVID-19, adquisición de compra, suministro y abasto de medicamentos, particularmente los anticancerosos para los niños, combate a la corrupción y la modificación su franciscana política contra la violencia – de no balazos y si amor, besos y  abrazos – y el combate a la impunidad y, finalmente, la de razonar y racionalizar el gasto público.     

3°            Continuar con la cotidiana pelea contra los Medios de comunicación y presentadores y comentaristas de noticias que no son afines y discrepan de sus palabras.

4°            Seguir con su lucha verbal, diaria, dividiendo, estigmatizando y confrontando al país y a su sociedad.

5°            Lo peor que pudo realizar fue, como divertimiento, distracción y perverso juego de poder: fijar un día a la semana para informar quién, entre los medios, agencias noticiosas  y comentaristas,  miente más, estableciendo el mentirómetro, para que, según él, no haya mentiras ni calumnias y se informe con la verdad –  sabiendo que la política y los medios de comunicación mienten cotidianamente y que, él, titular del poder Ejecutivo federal, tiene todo el poder y todo el dinero del país para sostener, con sus otros datos, su versión oficial como el Gran Hermano, creando su Miniver, reestructurando  y/o reescribiendo la verdad con fake news, postverdades, más allá de la verdad y/o mentiras maquilladas.

                Funcionan personas morales y físicas que monitorean sus prédicas ejecutivas; una de ellas, la consultoría política SPIN  – Luis Estrada – afirma que al día 30 de junio, anterior,  el titular del Ejecutivo Federal ha hecho 56,181  afirmaciones no verdaderas en  las 641 conferencias de prensa mañaneras que ha realizado desde el 2 de diciembre de 2018 -; se dan el lujo de categorizar y señalar, cuantitativamente las mentiras presidenciales, palabras más utilizadas, promediando 88 imprecisiones en cada mañanera.  Si lo hizo para estigmatizar y dividir, le saldrá el tiro por la culata. No debió establecerlo.

                Es posible que le suceda lo mismo que a su amigo Donald Trump: que las grandes empresas de comunicación – prensa escrita, radio-televisión, twieter y Facebook – se retiren de sus conferencias diarias y/o que no les concedan tiempo a sus mentiras y, además, dado que el tiempo está en su contra, se haya echado enemigos para toda la vida, pues, ¿cuánto dura el rencor y el afán de venganza?

6°            Afirmar que presentará Reforma Electoral para eliminar las Representaciones Minoritarias en el H. Congreso de la Unión – diputados y senadores de partido -. Curiosamente, esas representaciones le concedieron a MORENA, la ilegal e ilegítima sobrerrepresentación-Mayoría Calificada y la gobernabilidad de la H. Cámara de Diputados, llave del sistema político mexicano. ¡Qué enojado estaría con su derrota el 6 de junio que se salió de sus cabales!

 7°           Lo más grave: intentar desaparecer la democracia representativa – base de nuestro republicano sistema político electoral –  y ejercer la democracia participativa, democracia directa, a mano alzada, como referéndum, sin reglas, sin marco legal, sin instituciones… ¡Al diablo las instituciones! Se dice que las democracias representativas ya no satisfacen y que el pueblo demanda y quiere más democracia directa, a mano alzada para la toma de decisiones, mediante consultas públicas (fuera de la norma constitucional).

Y, ahí, agazapado, está el Tigre de Macuspana.