EL HUEVO DE LA SERPIENTE.

Etelberto Cruz Loeza.

A LOS HOMBRES GRANDES NO SE LES TOCA; SI SE LES TOCA, ES PRECISO ACABAR CON ELLOS.  MAQUIAVELO.

                El Ejecutivo Federal, representa aproximadamente a 30 millones de mexicanos y “ha sido empoderado legal y legítimamente, como lo expresó el 22 de octubre de 2019, el Gral. Carlos Gaytán Ochoa, por los frágiles mecanismos de contrapeso existentes y se ha fortalecido, concentrando tal poder para el cual no existe contrapeso…y lo propicia a tomar decisiones estratégicas que no han convencido a todos, para decirlo con suavidad”.

Desde presidente electo ha quedado claro que, si la ley le ayuda, la respeta; si no, la cambia. Si le obstaculiza, la ignora. Si considera que lo que hay no le basta, entonces cambia la Constitución. (Elisur Arteaga Nava, abogado constitucionalista.) Si se encamina a ser absolutista, autoritario o demagogo no esperaremos mucho, pero todo pinta a ser la Divina Providencia: 3en1.

Con esa facultad que le concede el Supremo Poder, tiene la atribución de redefinir el uso-significado de las palabras. No son sobornos, son apoyo, donaciones de la militancia, pero que violaron la ley… ¡Ah! ¿Quién o qué persona física-moral o institución lo llamará a cuentas? ¿por cuántos años fue esa práctica de coperacha, de apoyo? Simple: desde la primera campaña presidencial como candidato del PRD y ahora de MoReNa.

No hay manera de comprobar tiempos y montos. Imagine; precandidaturas a todos los puestos de representación popular y partidista, en todo el país, estados y municipios en todos esos años: 10, 15, 20 años   Todo fue por debajo de la mesa, tal como se evidencia en los videos que se filtran y que se filtrarán.

Y se nos ha manipulado en el uso del lenguaje: ni son sobornos, ni apoyos, ni coperachas, ni extorsiones presidenciales – como las hechas a los empresarios con la compra de boletos para la rifa del avión -. En realidad, son inversiones. TODOS – coloque el nombre de la persona, de la empresa, de quien sea – TODOS aceptan esas prácticas, porque lo que hacen es UNA INVERSIÓN.

Odebrecht, y más, invirtieron en candidatos a puestos de elección y representación popular, etc. para recuperar la inversión con ganancias, mañana. No se vaya con la FINTA. La palabra es INVERSIÓN.

La ley, las instituciones y las personas que son sus responsables, son muy vagas, flexibles, laxos, tiene vacíos legales. Todo se permite, si no existen denuncias.

Nos está sucediendo lo que a la sociedad alemana de la primera postguerra mundial – 1920-40 -: estaba tan preocupada por sobrevivir, que trató con indiferencia-desdén que permitió-aceptó las acciones de Adolf Hitler para llegar al poder. No le concedió importancia, aunque, como se dice en la película El Huevo de la Serpiente, su futuro, uno de tantos, era previsible. Esa actitud la he citado en varios de mis escritos sobre el desdén social sobre estos escenarios.

Y cuando sucede, como en ese momento de Alemania – hace un siglo – fue bastante tarde. Y la historia se repitió en nuestro país. Todos engendramos este mal socio-político.

Vea la película. Ésta es la liga: https://youtube.com./watch?v=f77J1Owq70M. Es gratis en YouTube. O su sinopsis: https://www.infobae.com/2015/09/01/1752341.

Algunos descuidos permiten que se incuben odios sociales y esos monstruos que, si bien, vistos a través de la membrana, parecieran inofensivos, cuando crecen, se vuelven incontrolables. Ninguna sociedad está vacunada contra esos peligros: AMLO dividió-clasificó a nuestra sociedad: neoliberales, conservadores. Chairos, fifís, corruptos. Creó-avivó-empolló-incubó odios-rencores. Así, cualquiera puede ver el futuro, es previsible.

Es como el huevo de la serpiente: A través de la fina membrana se puede distinguir el reptil ya formado. Pero la paradoja es que, a pesar de que todo el mundo fue capaz de verlo, incluso con cierta simpatía, gracioso, e inspira compasión, mas nadie previó las consecuencias finales, por esto cuesta tanto intentar destruirlo en esta fase e impedir su nacimiento, pero, una vez que eclosiona y sale del huevo, ya es demasiado tarde: el mal ya está hecho, nadie puede pararlo y su poder de destrucción va creciendo.

La película El Huevo de la Serpiente transmite la idea de que la depresión económica y social, el miedo generalizado y la indiferencia ante la injusticia, siembran la semilla de lo que vendrá. LAS SOCIEDADES SIN RUMBO Y SIN ESPERANZA, NO PUEDEN ESCAPAR A SU DESTINO.

Ése es el tema que se ha repetido a lo largo de la historia: Se han incubado y dejado crecer monstruos que, de pequeños, resultaban graciosos, simpáticos y servían a los intereses de quienes lo alimentaban, pero que, en cuanto crecieron, fueron incontrolables: Ese proceso condujo a la destrucción de la democracia en Alemania y su paulatina sustitución por un régimen totalitario 

A AMLO LAS INSTITUCIONES Y SUS RESPONSABLES, LE PERMITIERON POLÍTICA Y SOCIALMENTE, VIVIR, FORTALECERSE. AQUÍ ESTÁ EL RESULTADO: LA SERPIENTE, QUE TIENE AL TIGRE, Y PUEDE SOLTARLO.00