Morelia, Mich. – Este domingo, los moradores de las casas del estudiante “Espartaco” celebraron en compañía de más de mil 500 asistentes la reinauguración de la casa sección varonil “José Martí”, obra en la que se invirtieron más de 7 millones de pesos para su proceso de remodelación, recurso logrado a través de las gestiones de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios ‘Rafael Ramírez’ (FNERRR) en conjunto con el Movimiento Antorchista; este albergue estudiantil forma parte de las cinco casas estudiantiles en el estado, cuatro de ellas ubicadas en la ciudad de Morelia y una en la ciudad de Uruapan.

Entre los invitados se encontraban Guillermo Rizo Hernández, en representación del gobernador Silvano Aureoles Conejo; Omar Carrón Abud, miembro de la Dirección Nacional de Antorcha, líder del antorchismo en Michoacán y diputado local en el Congreso del estado; Isaías Chanona Hernández, líder nacional de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios ‘Rafael Ramírez’ (FNERRR); los líderes estatales del antorchismo de la región occidente del país; miembros del Comité estatal de la organización, así como autoridades de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

Omar Carreón, mencionó que la reinauguración de la casa “José Martí” es un logro del Movimiento Antorchista y la FNERRR para servicio de los estudiantes más pobres de esta ciudad, del estado y del país entero; a lo que agregó, que la obra fue supervisada por la Secretaría de Obras Públicas del estado y por el Instituto de Antropología e Historia (INAH), ya que la casa se encuentra en el catálogo de inmuebles considerado patrimonio de la humanidad. “La remodelación de esta casa forma parte de una importante corriente de pensamiento y acción en nuestro país que considera que el desarrollo nacional está íntimamente relacionado con el desarrollo científico y tecnológico”, expresó.

El líder de los antorchistas michoacanos agregó que en un país como el nuestro, en el que existe un abismo entre los pocos que lo tienen todo y las grandes mayorías que carecen de los más elemental, la marginación del conocimiento por parte de las grandes masas resulta letal, por lo que, dijo: “es importante otorgar verdaderas condiciones materiales y sociales para que los jóvenes, hijos de las clases pobres, tengan acceso a los más altos niveles educativos, por ello, la existencia de las casas de estudiante a nivel nacional son decisivas”.

Por su parte, Hiver Espinoza Domínguez, líder estatal de la FNERRR mencionó que los albergues estudiantiles ayudan significativamente en la situación económica de las familias pobres de México, ya que cada día la desigualdad crece más, por lo que obras como esta impulsan y apoyan a los jóvenes de escasos recursos que tienen la ambición de continuar con sus estudios.

“Estudiar requiere disciplina, esfuerzo y sobre todo implica gastos, pues se tienen que cubrir cuotas de colegiatura, transporte, material escolar, incluso migrar para poder estudiar, que es el caso de muchos; se tiene que pagar hospedaje, que va en rentas desde los mil hasta los dos mil pesos por mes, eso sin incluir la alimentación, que, comiendo modestamente dos veces al día se necesitan 80 pesos, es decir, dos mil 400 pesos al mes. Se vuelve, pues, casi imposible para aquel joven que nació en el seno de una familia pobre”, explicó Espinoza Domínguez.

Mencionó, además, que México necesita jóvenes preparados, no solo que tengan un conocimiento técnico en su especialidad, sino que practiquen la cultura y el deporte, ya que son herramientas fundamentales para crear jóvenes íntegros, que tengan el sentimiento de solidaridad con el pueblo pobre de México, quien es el que subsidia por medio del pago de sus impuestos la educación de todos los jóvenes mexicanos.

“Hoy más que nunca se vuelve una necesidad urgente que los nuevos científicos, hijos emanados del pueblo, se organicen y luchen por mejorar las condiciones educativas de su institución y, por consiguiente, las condiciones educativas de nuestro país”, finalizó.

Como muestra de la cultura y el arte que inculcan las casas del estudiante “Espartaco”, los moradores presentaron al público danza folclórica, rondalla, coro, poesía, canto y pintura, como una muestra de los talleres que desarrollan dentro de las casas; posteriormente, con el corte de listón reinaugural, las puertas de la casa José Martí se abrieron al público para dar a conocer la nueva imagen de dicha casa que existe como albergue estudiantil desde 1980.