Las personas con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) que se contagian del coronavirus SARS-CoV2 tienen mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves, por lo que el Director General del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Luis Antonio Ramírez Pineda, exhortó a pacientes y familiares a extremar precauciones y seguir puntualmente las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

Precisó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada cinco fumadores de tabaco contraerá EPOC, por lo que el tratamiento más eficaz y menos costoso es dejar de fumar; hacerlo retrasa la evolución de la enfermedad y reduce la mortalidad de los pacientes.

Por su parte, la especialista en neumología, Guadalupe Espitia Hernández, afirmó que las infecciones respiratorias repuntan las primeras 20 causas de atención hospitalaria dentro del ISSSTE, entre ellas, en los sitios 19 y 20 se encuentran las EPOC de tipo Fibrosis Pulmonar y Enfisema Pulmonar.

“La EPOC, al igual que otras enfermedades crónicas, debilita la capacidad de respuesta del sistema inmune de los pacientes; quienes viven con este padecimiento desarrollan un trastorno de ventilación y oxigenación, que al cursar con COVID-19 incrementa de manera importante el riesgo de agravarse y el requerimiento de atención hospitalaria”, puntualizó.

La desnutrición, dijo, puede ser un factor agravante de la infección por el coronavirus, “hay que recordar que los pacientes con EPOC suelen tener un estado de desnutrición proteica para compensar los efectos propios de la enfermedad y mantener adecuados niveles de oxigenación”.

Para evitar contagios y comorbilidades por COVID-19 en pacientes con EPOC, padecimiento que figura entre los primeros lugares de morbimortalidad en las enfermedades asociadas al consumo del tabaco, la neumóloga del ISSSTE aconsejó a toda la población se apegue de manera estricta a cumplir las medidas de distanciamiento social, higiene frecuente y completa de manos y uso de cubrebocas.

“La recomendación es estar atentos a datos de alarma tempranos como dolor de garganta, dolor de cabeza, alteraciones en la percepción de los sabores y los olores, estornudos, que se incremente la sensación de falta de aire en ellos, diarrea, vómito, fiebre, o franca dificultad para respirar”; en caso de presentarlos es necesario acudir a su clínica para ser valorados por un médico, expresó.

“Es muy importante que los pacientes con diagnóstico de EPOC que ya tienen prescripción de medicamentos broncodilatadores, no los suspendan y los sigan tomando en dosis y horarios indicados por su médico tratante”, subrayó.

Al aplicar estas medidas, los pacientes con EPOC previenen contagio y complicaciones de infecciones respiratorias agudas, no solo por SARS-CoV-2 sino cualquier otro proceso infeccioso asociado a la temporada invernal, incluida la influenza, concluyó la especialista del ISSSTE.