EL PAN, EN EL DESFILADERO

SAMUEL MALDONADO B.

En noticias nacionales recientes se informa que los panistas incrustados en varios gobiernos de los Estados, han dejado solo al joven dirigente de Acción Nacional Marko Cortés, a quien le han solicitado,  sugerido, mandatado o presionado con mayor fuerza, para que actué en contra del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador;  mientras otros le exigen moderación a efecto de tener una mejor relación con el actual mandatario nacional, pero desde mi particular punto de vista, ejercitar la Política, sería la mejor respuesta, pues ésta, la Política como ciencia que es, mandata el diálogo, la prudencia y la paciencia sobre todo

AMLO apenas va iniciando su sexenio y tiene todo a su favor, principalmente a la opinión mayoritaria y en contra parte, desafortunadamente el doloroso (para ellos mismos) actuar de los panistas que con tanta desesperación no dan una. Esa conducta los podría llevar irremediablemente a un pozo más profundo, sin  fondo, pues ya de por sí, casi están como el jabonero, cuando no resbalas…

Desde luego, lo que queda de priistas y panistas, éstos están felices por el recibimiento  que los fifis (o fifies), le dieron al Presidente de la República en la inauguración del parque de Beisbol de los Diablos Rojos de México, en su casa. Su respuesta ante esta actitud fue corta: ”aquí hay algunos ”fifís”, les dijo, pero la mayoría esta a favor del cambio y de los beisboleros Diablos Rojos; sus conferencias mañanera llegan a todos los rincones del país, que no deja de caminar por todo el territorio..

Beisbolistícamente hablando, Andrés Manuel está  en el primer inning presidencial y ha bateado adecuadamente. No sabremos cuantos innings ocurran de la fecha actual, hasta la terminación de su mandato oficial, pero su necedad lo impulsa a mantener el contacto con la muchedumbre.

Indudablemente que el camino estará lleno de obstáculos y ponches, trataran de golpearlo en la cara  los pitchers contrarios, ayudados por alguna imprudencia de sus auxiliares. Desde luego por el desconocimiento o por la imprudencia de algunos colaboradores, aunado a la maldad, envidia y obsesión de sus grandes opositores.

Pero mientras no pierda su condición beisbolista, recuerde el lector que este deporte depende mucho de la inteligencia y fortaleza del bateador, AMLO seguirá avanzando  en su empeño por servir adecuadamente a nuestro país.

Una gran ventaja del Presidente beisbolero es la fuerza con la que batea, buscando imparables, de tal suerte que su conducta  le permite mantenerse en forma, para poder mañanear e informar diariamente a la población de  sus actividades rutinarias, de su agenda de trabajo.

Es el único de los presidentes que yo recuerde y conozca, que públicamente permita que la prensa en lo general lo cuestione sobre cualquier tópico. Da respuesta a todo lo que se le pregunta y, como el General Cárdenas, puede caminar por donde se le pegue la gana sin los pesados guaruras”.

Por las mañanas se le ve y se le escucha diariamente a las siete horas a.m. de lunes a viernes. Las respuestas a cuestionamientos diversos de diferentes reporteros, son adecuadas y respetuosas. Ya por las tardes, anda “callejeando” por municipios y capitales de los Estados.

Desde las seis de la mañana se reúne con sus principales ayudantes y asesores y seguramente que éstos, no sabiendo de los horarios de trabajo, aceptaron la invitación a colaboraron con él.