SAMUEL MALDONADO 

¡LA VERDAD ES QUE DUELE¡

La guerra en Michoacán

Desde luego que ésta no es privativa de nuestro Estado y sólo consecuencia de muchos gobiernos nacionales y estatales, que sin pudor alguno y sin conciencia nacional, impulsaron ( e impulsan) actos deshonestos, sin pudor alguno y  todo con el objetivo de enriquecerse a costa del erario público del país. En tiempos pasados, clara y descaradamente nuestro pequeño paisano, con el objetivo de reivindicar su asalto a la Presidencia de la República, no solamente metió la pata,  sino que espantó el avispero y fregó al país entero.

Ya han pasado sexenios y los que han llegado a la cúspide del Poder Político, no han encontrado la solución a este magno problemas nacional. ¡No hay Estado de la República ni población pequeña o por grande que sea, que no sufra por la guerra entre el estado mexicano y los grupos que comercian o que intervienen en el mercado de las drogas y el tráfico de armas¡.

Cierto estoy que no han sido solo los gobiernos de las sexenios pasados los que por omisión o por  inacción hayan incrementado la guerrra al narcotráfico, sino que la prohibición de la comercialización de las drogas mismas, junto a la pobreza reinante, más la acumulación de enormes fortunas en pocas manos, son las impulsoras de este desafortunado estancamiento en el desarrollo de las poblaciones,  misma que pareciera  una maldición para México entero y no por la inexperiencia o desconocimiento del “Arte de gobernar” Hemos visto ( y es lamentable) en  las ”redes sociales” los asesinatos realizados en venganza tal vez o simplemente por que se disputen el mercado, o bien, por ser   antagónicos.

Si tuviéramos un mercado laboral que diera mayores posibilidades a la agente  para desarrollarse, seguramente que escribiríamos otros temas mucho más interesantes para la población; la pobreza y la falta de ingresos promueven el mercado de las drogas y, como un ejemplo de lo indicado, cabe señalar que en Los Espantados Unidos, específicamente en Nueva York, desde hace más de un siglo se venden las drogas sin que en nuestro vecino no se tenga el ambiente de criminalidad que en nuestro país se presenta de costa a costa y de frontera a frontera.

¿Qué pasaría si las instituciones encargadas de la salud en el  Estado Mexicano, se vendiera o les proporcionaran los tranquilizantes (o calmantes) a los consumidores de las diversas drogas y se les diera un tratamiento para controlar esta enfermedad de consumo? ¡Seguramente disminuiría tanto el consumo, como la matanza atroz que  viene sucediéndose  diariamente de seres humanos en todo el país¡

Los centros de distribución lo puede hacer tranquilamente en las instituciones del Gobierno de la República y de los Estados y Municipios, si problema mayor. Ya las medidas o programas al respecto, se realizaban en los propios centros de Salud del Estado Mexicano, haya por los años de 1950  Como cualquier enfermedad se les daba seguimiento a los consumidores y prácticamente sus dosis eran gratuitas.

Al amparo del Estado Mexicano, se pueden reducir considerablemente los atroces asesinatos que diariamente podemos darnos cuenta en las redes sociales. Es importante señalar que resulta mucho más económico para el Estado Mexicano “la atención preventiva”, que la matanza tanto de nuestro soldados como los que ahora se dedican al comercio ilegal de las mismas. ¡He visto, lamentablemente,  cómo niños de escasos años, se drogan ¡La verdad es que duele¡.

Compartir
Artículo anteriorMI COMODÍN
Artículo siguienteTEMAS DE CAFÉ