SAMUEL MALDONADO B. 

¡PITO PÉREZ Y LA PANDEMIA¡

Seguramente que la mayoría mundial, a raíz de la Pandemia Universal que padecemos y conocida ahora como Corona Virus,  ha generado cientos de miles de muertos alrededor de nuestro pequeño mundo, sin que se salven, ni pequeños de edad,  ni mujeres y hombres en edad adulta y que ataca, como cualquier enemigo,  en forma silenciosa,  principalmente en aquellos que sesenteavos o pasamos ya  por los setenta y más, sobre todo si los casi ancianos, padecemos de alguna otra enfermedad que se complica,  ya y  que nos hace aun más débiles  de lo que somos.

Se presenta este problema mundialque no distingue género, ni número y que en poco más a siete meses de su aparición,  ha causado grandes pérdidas en todo el mundo.

Como ya he relatado en pasadas  REPERCUSIONES, que las ratas de cuatro patas,   exportaron  desde la vieja Europa, una serie de mercancías y junto con la carga llegada, a esta hermosa ciudad capital, desembarcaron “Hungría” cientos de ratas de cuatro patas, que generaron una pandemia que  casi acaban con la desaparición  de toda una cultura, pues los muertos que se apilaban en las calles de esa Capital, allá por los años de 1500 d.C.

La actual pandemia Universal, iniciada en el gran territorio de la República Popular de Mao Tse Tung (o Mo Tacu To, en el idioma japonés,  rápidamente se esparció casi a todo el rededor del Mundo, pero sobre todo en las más pobladas, esparciéndose en forma grave en las grandes ciudades y, aun todavía,  no tenemos ni siquiera le idea del como y cuando se terminará.

Por lo mismo, habrá que insistir en general a toda la sociedad, de que esta epidèmka (en Griego) no es ningún juego y de no seguir los lineamientos expuestos públicamente, puede provocar en la ciudadanía en lo general, un pandemiiun  o Pestis (en Latín)  lo que sería muy lamentable. Insisto el tema tratado no es  ningún juego político.

A un amigo mío, recientemente fallecido, al comentarle telefónicamente sobre esta Pandemia, le sugería que hiciera caso de las advertencias recomendadas por las autoridades en la materia, es decir, protegerse  con los tapabocas y guantes, evitar salir a la calle, salvo por una necesidad mayor,  etc., etc.

Seré reiterativo en lo anterior :

¡Platicar con nuestros vecinos telefónicamente, o  enviarles  las informaciones que tengan por correo electrónico; hacerles ver lo que día a día se ha informado por los medios  periodísticos y televisivos y desde luego por la información que nace desde la Presidencia de la República.

No salgamos de nuestras casas, salvo por emergencia, y si tenemos que hacerlo, es necesario seguir las recomendaciones sugeridas por los científicos, insistiendo constantemente que hagamos caso de las indicaciones del gobierno.

No repetiré más las recomendaciones que a diario y constantemente se repiten a través de los medios de comunicación, y  esperemos que si  se quedan en su casa, para no aburrirse, relean un libro de un michoacano insigne, no por su sabiduría sino por sus locuaces y divertidas experiencias. Me refiero a José Rubén Flores y a su espectacular, fiel escudero y tomador.

Ese pícaro vagabundo, tocador de las campanas de la iglesia de su pueblo, que lo hacía con el objetivo único para que la gente  supiera de su regreso a su Santa Clara del Cobre que lo vio nacer .

Sin respetar al mundo, sexo, edad o partido, este fabuloso personaje se burlaba de todo su pequeño mundo,  sin interés alguno de preservarse, aseveraba que ¡No le tenía miedo a la muerte.

Este emblemático personaje,  desde la torre de su Iglesia  y con el tañer de las campanas de la  torre, desde ese sitio, avisaba a su pueblo, que ya había llegado.