Por: SAMUEL MALDONADO BAUTISTA

MORELIA, CIUDAD SUCIA

Hace ya casi tres decenios que el gobierno de la  República realizó una encuesta nacional para conocer cuales capitales de los diferentes estados eran las diez ciudades más limpias y satisfactoria para vivir  en forma tranquila y en un agradable espacio. Los resultados de la Secretaría del Gobierno de la República, señalaron a la hermosa ciudad capital de Zacatecas,  obteniendo Morelia el segundo lugar por su belleza, conservación y limpieza.

Si se hubiera considerado el número de habitantes de  ambas ciudades, Morelia hubiera sido la escogida como la capital del Estado más limpia. Desde luego que la capital zacatecana, situada en una zona semidesértica, era y continua siendo, una hermosísima ciudad.

No puedo decir lo mismo de la capital en dónde por fortuna yo nací; Morelia se ha descompuesto, su crecimiento desordenado ha logrado que cerros y montes estén fraccionados, sin importar ni obedecer las limitantes que estaban establecidas en los reglamentos de la ciudad capital.

La ambición desmedida  por fraccionar y llenarse los bolsillos de dinero, han violado reglamentos de construcción (o modificarlos para poder construir) salvándose  pocas áreas y de no haber intervenido a tiempo, por ejemplo, en el Parqué Lázaro Cárdenas, situada en la avenida de las camelinas, indudablemente esta área estaría ¡ya! llena de edificios.

El mismo centro histórico, está repleto de vendimias;  en sus plazas patinan sin ser parque para esta acción, ofertan su mercancía los vendedores ambulantes y sus calles, no solamente en las áreas a su alrededor, se ven no muy satisfactorias y si lamentables. Por las noches la venta de bebidas alcohólicas predomina, las casas del centro histórico se están degradando y convirtiéndose en cantinas y bares. ¡Morelia, desafortunadamente está cambiando para mal!

Las banquetas de muchas cuadras de la avenida Camelinas y de otras muchas calles, son utilizadas como estacionamientos, obligando a los transeúntes a caminar por el arroyo vehicular, y ya no hay espacio para el peatón. Podemos ver como los enormes trayleres con dos remolques,  se estacionan ocupando las banquetas en la tienda de departamentos situada en la esquina  lateral del Centro de Convenciones, rompiendo así la armonía que años antes tenía. .

A un lado del Seguro Social situada en esta arteria de Camelinas,  pasa lo mismo: vendedores en la banqueta y en el arroyo vehicular, no hay vigilancia ni se ve inspector alguno que supervise lo que sucede en calles donde está vedado estacionarse. En fin, esto sólo es un ejemplo de lo que pasa en nuestra capital.

Desde luego que no es culpa de la actual administración capitalina, ha sido la suma del desinterés de anteriores autoridades y específicamente, menciono a la anterior administración  quien ni siquiera atendía  en el hermoso Palacio Municipal, que prácticamente estaba abandonado por su autoridad.

Por medio de este escrito, hago una fraternal invitación al Profesor Morón, Presidente Municipal, para que caminemos juntos un buen tramo de la Avenida indicada, y se cerciore de que lo escrito líneas arriba, puede cambiar rápidamente, con su intervención, para que las autoridades en la materia tomen medidas, pues cada día se incrementa más el el comercio en esta  zona de Morelia. He visitado recientemente la capital Zacatecana: se mantiene tranquila, agradable, limpia, como quisiéramos ver a nuestra Capital.

Creo que estamos a tiempo de recuperar lo perdido en Morelia y con un poco de interés, impulsemos a nuestros conciudadanos a la tarea de limpiar y hacer de Morelia, lo que el gran Morelos decía: ¡Nací en el Jardín de la Nueva España!.