Que no Saben de Gobierno

Por Samuel Maldonado Bautista

Desde el principio mismo del filosofismo, Platón reconocía que era muy complicado el arte de Gobernar y solamente se podría avanzar en el desarrollo de los pueblos, siempre y cuando   cuando los filósofos se encargaran de las artes del buen gobierno, o bien, cuando los gobernantes aprendieran  y entendieran lo que implícitamente es. Cito: El Arte de Tomar el Poder, de utilizarlo sólo para el bien de los pueblos y, desde luego, conservarlo  y mejorarlo.

Podemos entender que por las características de los municipios rurales, éstos sean gobernados por elementos que poco o nulo conocimiento tengan de lo que realmente es la ciencia política, pero muchos de estas autoridades, aun siendo poco instruidos,  tienen conciencia de sus obligaciones contraídas y buscan hace “un buen gobierno” y les resulta satisfactorio porque se dedican a trabajar para el bien de sus conciudadanos.

Resultan pues, satisfactorios los esfuerzos realizados,  cuando haciendo el bien para el pueblo se logra el beneficio para los gobernados;  lo anterior (se da o se daba) porque  los gobernantes tenían grandes las orejas, podían escuchar bien y, además, en sus bolsillos de sus vestuarios, por  ser muy pequeños, no cabían las dádivas. Así, los gobernantes escuchaban las quejas o solicitudes de las necesidades de los pueblos.

No sucede lo mismo en el caso de muchos que aún teniendo alguna profesión, licenciatura de abogacías, de medicina, de ingeniería  o de profesores, maestros en ciencia, etc., no escuchan lo que demandan las mayorías y menos aún, hacen poco caso hacen de sus compromisos profesionales jurados, cuando reciben sus títulos de estudios realizados y más crítico aún se vuelven cuando , por el valor del voto popular, niegan el auxilio  o necesidad requerida.

En el país, hemos tenido realmente muy pocos Presidentes, gobernadores, o simplemente ciudadanos  encargados del Despacho en estados y municipios, que respondan con sensibilidad y honestidad a los requerimientos de los gobernados; las puertas de sus despachos no se abren fácilmente, pero con frecuencia, los cajones de sus escritorios se abren para recibir dadivas ilegales y de esta manera, inflar sus bolsillos.

 Y Desconocen de los Dolores Pueblerinos.

Cuando se da lo contrario, es decir, cuando no esquivan a sus  gobernados y se atiende a los simplemente “ciudadanos,” se dan cuenta de los dolores pueblerinos y aún cuando se les niegue solicitud alguna por no ser factible, dándoles las razones, los solicitantes. En reciprocidad a la atención recibida, aún cuando no reciben lo solicitado, aprecian  valoran  a todos aquellos administradores públicos que en otrora tiempos escuchaban y atendían en audiencias públicas, las quejas o requerimientos solicitados; desafortunadamente son más los que hablan que los que escuchan y entienden de los dolores del pueblo.

¡Saber utilizar el poder político, es hacer de éste el beneficio público¡, pero desgraciadamente en el país una mayor parte considera el “Arte de Gobernar” como el arte de recolectar millones de pesos  para beneficio de sus particulares familias. Lo anterior lo  hemos visto en estados como el de Veracruz,  en Quintana Roo en sexenios anteriores y desde luego que en la Presidencia de la República, sobre todo en la época del Veracruzano  Miguel Alemán Velasco (1946 -19529), mejor conocido como el “Cachorro de la Revolución Mexicana.

Desde  luego que éste singular gobernador de Veracruz, fue sacado de la manga del “mago” ( que en este caso lo fue el General Presidente Manuel Ávila Camacho y era la costumbre de la época que fue elegido por éste, ya que había coordinador de la campaña presidencial de … Manuel Ávila Camacho.

Pero volviendo a Platón, su dialéctica estaba relacionada con el plano de la realidad  y la realidad actual es que estamos llenos de gobernantes que… de verdad ¿no saben gobernar!