A raíz de la puesta en operación de las unidades móviles de esterilización adquiridas por el ayuntamiento, el sacrificio de canes en el Centro de Atención Animal, que llegó a ser hasta de 300 mensuales, se redujo a cero, afirmó la regidora Adela Alejandre Flores, coordinadora de la Comisión de Salud y Asistencia Social.

El sábado uno de julio del presente año, el ayuntamiento capitalino, presidido por Alfonso Martínez Alcázar, puso en operación, en Capula, dos unidades móviles de esterilización con el objetivo de coadyuvar a disminuir el número de perros y gatos en condición de calle.

Antes de que el gobierno municipal adquiriera esas unidades, en el Centro de Atención Animal se  llegaron a sacrificar hasta 300 perros mensualmente.

Hoy, a casi dos meses de la puesta en operación de las unidades móviles de esterilización, el sacrificio en el Centro de Atención Animal se redujo a cero, aseveró Alejandre Flores.

Subrayó que está “totalmente prohibido” sacrificar canes y felinos en el Centro de Atención Animal, exceptuando aquellos casos en los que por las condiciones de salud de algún perro o gato sea necesario dormirlo para evitar que siga sufriendo, de otra manera no, reiteró y agregó que también está descartado cualquier tipo de maltrato a los animales que ahí se encuentran.

Reconoció que había denuncias por el maltrato que se daba a perros y gatos en el citado centro, “eso se corrigió ya”.

Añadió que a la par del trabajo de las unidades móviles se está llevando a cabo una campaña de concientización a la sociedad sobre la importancia de esterilizar a sus mascotas, “y están respondiendo bien”.

Mencionó que en Capula se esterilizaron, con las unidades móviles, entre perros y gatos, 140 mascotas.

Destacó que las unidades móviles de esterilización no estarán quietas y se llevarán a colonias y comunidades que las precisen y para ello pidió el apoyo de las asociaciones animalistas para, juntos, determinar el sitio donde habrán de trabajar los quirófanos.